Es cierto que la cocina japonesa se caracteriza por una cuestión básica: la mayoría de sus platos son recetas sanas, elaboradas a base de alimentos naturales y saludables, cuya forma de elaboración (en la mayoría de las ocasiones), permite proteger sus nutrientes, no perdiendo los beneficios de los alimentos en la cocción.
Por ejemplo, destaca el sushi, uno de los platos estrella de la cocina japonesa, y que precisamente se caracteriza no sólo por ser pescado crudo, dado que existen una gran variedad de recetas de sushi deliciosas que no solo cuentan con la presencia de pescado crudo.
O las sopas o caldos, como es el caso, por ejemplo, del caldo dashi o la sopa de miso, ambas tan deliciosas como beneficiosas para nuestra salud.
En esta ocasión, te vamos a explicar cómo preparar nishime, una sopa japonesa sumamente consumida en la denominada como cocina macrobiótica.

