La vemos en muchísimos alimentos y productos alimenticios, y aunque en cierto sentido sabemos lo que significa, muy pocas personas conocen la realidad de lo que se esconde tras la denominada como fecha de caducidad.
Se trata de una cuestión controvertida pero que nos ayuda a conocer el tiempo de consumo máximo de un determinado alimento, algo vital sobretodo si nos encontramos ante un producto alimenticio muy perecedero, cuyo consumo pasado el tiempo de fecha de caducidad puede suponer un evidente riesgo para la salud.


Aunque el sodio es un mineral fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, lo cierto es que lo habitual es abusar del consumo de sal en la mayoría de los alimentos que comemos cada día.
El huevo se convierte en un alimento altamente nutricional que, en muchas cocinas españolas, se constituye como un elemento o ingrediente importante a la hora de elaborar muchísimas recetas (con independencia de que sean o no postres).
Vivimos en un momento (o mejor dicho, en una sociedad) en la que es absolutamente normal ir siempre corriendo de un lado para el otro, vivir estresados/as y ansiosos/as, y sobretodo, no tener apenas tiempo para poder disfrutar de un buen plato de comida o una deliciosa receta.
Aunque poco consumidas, estas diminutas o pequeñísimas semillas aportan un buen número de beneficios sumamente nutritivos e ideales en el cuidado general y específico de nuestra salud.