Consejos útiles para saber si la miel es pura o está adulterada: descubre algunos trucos sencillos que te ayudarán a que no te engañen en la tienda cuando la compres.

La miel es uno de esos superalimentos que destacan precisamente por su grandísima riqueza nutricional: es un alimento muy rico en vitaminas (A, C, D, B1, B2, B3, B5 y B6) y minerales (cobre, magnesio, hierro, fósforo, potasio, azufre, calcio, manganeso, sodio y yodo).

A su vez, no solo aporta interesantes nutrientes esenciales, sino también una diversidad útil de beneficios y propiedades: ayuda a calmar la laringitis y faringitis, es un remedio tradicional natural en caso de gripes y resfriados, es un buen revitalizante útil en caso de cansancio físico y mental, mejora la digestión, promueve la absorción de calcio y magnesio y aporta virtudes antiinflamatorias.

Cómo saber si una miel es pura

Pero aunque es posible disfrutar en muchísimos mercados y tiendas especializadas de una maravillosa miel pura, en ocasiones podemos comprar un bote de miel pensando que es pura, y en realidad se trata de miel adulterada.

¿Y en qué consiste una miel adulterada? Muy sencillo: se trata de miel con soluciones de glucosa, o mieles de poca calidad con alto contenido en agua.

¿Cómo saber si la miel que he comprado es pura?

Para saber si la miel que consumes actualmente, o incluso la que acabas de comprar, es pura no tienes que realizar complicados análisis químicos y nutricionales. Sólo debes llevar a cabo los siguientes consejos básicos:

Echa un vistazo a la etiqueta

Evidentemente es lo primero que debemos hacer. Y, preferiblemente, antes de comprar la miel, ya que en la etiqueta de un alimento deben aparecer sus ingredientes. Si en ella encuentras “glucosa comercial” o “jarabe de alta fructosa” lamentablemente la miel no es pura.

Cristalización de la miel

Todas las mieles son líquidas, pero con el paso del tiempo tienden a solidificarse. Si con el paso del tiempo la miel no se solidifica o cristaliza no se trata de miel pura. Si quieres acelerar el proceso, puedes introducirla en la nevera o esperar unos días tras haberla comprado.

También puedes optar por poner el equivalente a una cucharadita de miel y colocarla dentro de un vaso con agua. Si la miel se disuelve está adulterada, dado que la miel pura tiende a quedarse junta cuando la sumergimos en el agua.

Otros consejos básicos que pueden ser útiles

  • Cómo saber si la miel es de mala calidad al contener mucha agua: cuando la miel tiene mucha agua es debido a que ha sido obtenida en celdas sin opérculos (no se encuentran tapadas con cera). Puedes optar por sumergir un trozo de pan viejo y duro en la piel. Si después de 10 minutos continúa endurecido entonces es miel de buena calidad; en caso contrario, si se ablanda, es una miel con alto contenido en agua.
  • Cómo saber si la miel está adulterada con yeso: mezcla un poco de miel en agua, y sobre esta mezcla añade cinco gotas de esencia de vinagre. Si se forma espuma, la miel puede estar adulterada con yeso.
  • La prueba de la cuchara: coge una porción de miel con una cuchara y colócala boca abajo. Si la miel se queda en la cuchara o cae muy lentamente es miel madura, de buena calidad.

Imagen | Vicky Brock

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